Consagración del Primer Aliento
"Que el alba nos halle rendidos al Señor."
Oh Cristo, Luz verdadera que amaneces en el corazón del hombre, recibe la aurora de este día y consagra el primer aliento de mi fe, para que mi jornada nazca santa en Tus manos y camine bajo Tu mirada.
Te suplicamos, Señor, que el pensamiento sea templo y la voluntad ofrenda; ordena mis pasos en la senda del bien, purifica mis intenciones en lo secreto y endereza cuanto en mí se inclina al error, para que cada obra sea fruto de Tu gracia y de Tu amor paciente.
Concede, Padre de misericordias, que las pruebas que hoy sobrevienen no quebranten mi esperanza, sino que la templen; danos fortaleza para lo arduo, serenidad para lo imprevisto y caridad para los hermanos, a fin de que, aun en el cansancio, Tu presencia abrace mi vida como un sello de eterna pertenencia.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Salmo 5:4