Oración de San Cipriano por la Custodia del Alma
"Que la gracia de Dios nos cubra como un alba invencible."
¡Oh bienaventurado San Cipriano, vaso de fortaleza y lampado de sabiduría ante el Altísimo, intercede por nosotros!
En esta aurora del 2 de abril, te suplicamos que el Señor rompa toda asechanza del mal que acecha en lo recóndito del pensamiento y en los pliegues del corazón, y que nos conceda una serenidad impenetrable, como muralla viva, para resistir con fe. Desata, por tu intercesión, los lazos invisibles que pretenden dividirnos por dentro, y haz que nuestra vida respire luz, verdad y alabanza.
Bendito defensor de los atribulados, concédenos la gracia de permanecer vigilantes en oración, firmes en la caridad y humildes ante el juicio de Dios; purifica nuestras intenciones cuando el temor las hiere y cuando la confusión las nubla. Que toda atadura espiritual, anudada por la mentira y sostenida por la desesperanza, sea deshecha por la fuerza del Nombre santo que vence sombras y desarma engaños.
Oh Dios de misericordia, por la mediación de San Cipriano, guarda nuestras casas, nuestros pasos y nuestros afectos; preserva nuestro sueño y esclarece nuestro día, para que ningún poder oscuro encuentre eco en nosotros. Recíbenos bajo Tu amparo, y haznos instrumentos de paz, de manera que, libres de cadenas, demos testimonio con obras de tu amor redentor.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Salmos 91:4