Oración de San Cipriano, Guardián contra las asechanzas
"Que la luz de Dios te cubra hoy, y ninguna sombra te prevalezca."
Glorioso San Cipriano, vaso de sabiduría ungida y ministro del Altísimo, vuelca tu intercesión sobre nosotros en esta jornada del 5 de abril, para que el enemigo, confundido por la fuerza del Nombre santo, no halle en nuestra alma puerta ni rendija.
Te suplicamos, Padre de misericordia, que disuelvas las nieblas de la acechanza que cercan nuestros pasos y que rompas, con tu poder soberano, toda atadura secreta que pretenda encadenar nuestra libertad interior. Que la sangre redentora cubra nuestras vigilias, y que tu Espíritu transforme cada miedo en confianza serena, cada herida en camino de gracia.
Por los méritos de tu fidelidad, Señor, concede que la casa de nuestro corazón permanezca como fortaleza viva: que se aclare la mente, se enderece la voluntad y se mantenga firme el espíritu en la oración; y si alguna disciplina del mal intentare tentarnos, quebrántalo al soplo de tu verdad, para que seamos instrumentos de paz, sellados por tu amor.
Y por tu intercesión, San Cipriano, alza un muro de protección alrededor de quienes te invocan, espanta los malos designios, desata los lazos invisibles y renueva en nosotros el cántico de la esperanza. Ampara nuestras familias, santifica nuestros caminos y concédenos permanecer bajo la mirada del Altísimo.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Salmos 91:5-6