San Cipriano

Invocación a San Cipriano, Guardián Celestial contra las Tinieblas

"Que la luz divina disipe toda sombra que se cierne sobre el alma."

Invocación a San Cipriano, Guardián Celestial contra las Tinieblas

Oh glorioso San Cipriano, maestro de la fe y artífice de sabiduría celestial, a quien los cielos han confiado el sagrado resguardo de las almas, a ti elevo mis clamores en esta hora aciaga. Contempla, oh santo venerado, con ojos de misericordia la fragilidad de mi espíritu ante los ocultos peligros que esgrimen las fuerzas malignas.

Clamo a ti, San Cipriano, que con tu santa intercesión se rompan las cadenas invisibles que atan al alma a las sombras. Que con el resplandor de tu manto sagrado se disipe el velo del engaño y la mentira, y se erija un escudo candente de luz en torno a mí, prevaleciendo sobre todo maleficio y conjuro fatal que se atreva a aproximarse.

Guía mis pasos por senderos donde la malicia se torna impotente y la astucia del oponente se convierte en nada. Permíteme hallar refugio en el abrazo de tu divina protección, donde ni demonios ni afanes terrenos logren afectar la paz con que nutro mi espíritu. Por la gracia que el Altísimo ha depositado en tus manos, hazme libre de toda atadura oscura.

Por los siglos de los siglos. Amén.

Salmos 91:4