Plegaria Protectora a San Cipriano
"Abrázanos con tu escudo de divina fortaleza."
Oh, San Cipriano, noble mártir de la luz y defensor de la fe imperecedera, antes tú, postrados, acudimos con corazones llenos de devoción. En tu celestial sabiduría, nos guías como estrella polar en la noche más oscura, conduciéndonos firmemente lejos de las sombras que buscan devorarnos.
Amparo de los atormentados, tú que has combatido las huestes del maligno con el escudo de la pureza y la lanza de la verdad; te suplicamos infundas en nosotros la serenidad necesaria para discernir entre las envolturas falsas de la malevolencia y la esencia pura del espíritu eterno. Que tus oraciones ante el Altísimo desvanezcan las nubes sombrías que se ciernen sobre nuestras almas candorosas.
Poderoso San Cipriano, quebranta con tu venerable intervención las cadenas que intentan aprisionarnos, y despierta en nuestro pecho la llama viva de la esperanza indomable, asegurando que ni las tinieblas ni los ardides secretos de los enemigos nos doblegarán jamás. En tu sacra protección, confiamos, ahora y por siempre.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Efesios 6:11