San Cipriano

Invocación a San Cipriano: Escudo del Alma

"Oh benéfico guardián, tu luz desvanezca toda sombra maligna."

Invocación a San Cipriano: Escudo del Alma

Oh venerable San Cipriano, doctor insigne de la fe y baluarte de protección invencible, nos postramos ante tu conmemoración para implorar tu auxilio en las horas de tinieblas. Impetramos, maestro de la divina sabiduría, que tu prudente guía sea muro contra las tempestades del enemigo silente, que intente con artimañas quebrar la fortaleza de nuestro espíritu. Que tu resplandor eterno disipe toda enseñanza oscura y ampare nuestro ser con la fulgente armadura de la verdad celestial.

Dedicado intercesor ante el Altísimo, te suplicamos que nos envuelvas en el manto de tu incansable protección, para que las cadenas invisibles, conspiradas en los secretos rincones de la maldad, sean hechas polvo ante tu firme intercesión. Que tu memoria sea faro en la bruma de la incertidumbre, fortaleciéndonos con la templanza y sagacidad con las que derrotaste los ímpetus del adversario. Sopla, pues, con tus plegarias, los vientos benéficos que aparten de nosotros las acometidas de la desventura.

Oh Cipriano, príncipe de la santidad y defensor de almas angustiadas, imploramos que, por tu mediación, se nos conceda la paz inquebrantable que sólo el Todopoderoso otorga. Que nuestras palabras sean verdaderas, nuestras acciones justas, y nuestros pensamientos estén enfocados en la pureza, para que, bautizados en tu protección, caminemos en integridad. Que nuestra vida refleje siempre la gloria del Creador, y que, bajo tu custodia, ninguna trampa del mal nos alcance.

Por los siglos de los siglos, Amén.

Salmos 3:5