San Gregorio Hernández

Súplica a San Gregorio, Médico de los Pobres

"Que la gracia de san Gregorio sane nuestras heridas más profundas."

Súplica a San Gregorio, Médico de los Pobres

¡Oh San Gregorio, Excelso Médico de los Pobres!, tú que fuiste ungido por la gracia de la ternura infinita y la compasión inquebrantable, a ti acudo en esta hora sigilosa, cuando la tierra murmura con la voz renuente del sufrimiento. Imploro auxilio para aquellos que yacen a merced de dolencias invisibles y visibles, para quienes el consuelo es una sombra distante. Permite que tus manos divinas se extiendan sobre cada enfermo, restaurando con tu amorosa destreza el equilibrio perdido de sus cuerpos.

Noble Gregorio, cuyo corazón latía en perfecta armonía con el del Salvador, infunde en aquellos afligidos por la turbación del alma la paz incorruptible que rige desde los cielos. Que cada inquietud, cada miedo, sea disipado como neblina ante el sol, y haz de sus mentes, campos fértiles de serenidad y entendimiento. Que en sus noches más oscuras, la luz de tu sabiduría les franqueé senderos de esperanza.

Dulcísimo Gregorio, concede a los espíritus abatidos por la desventura interior el resplandor sagrado de quien halla el refugio supremo en el amor divino. Sella nuestras almas con tu bendición, para que, habiendo conocido la salud en todas sus formas, radiemos también nosotros el bálsamo de tu amor a los confines de la tierra. Por ti alcanzaremos la plenitud que solo complace a nuestro Creador, Amén.

Eclesiastés 3:3