Oración de San José Dormido por la Paz de la Noche
"Que tu silencio interior sea lámpara encendida al borde del sueño."
Oh san José, custodio del Verbo y de la quietud divina, que en el sopor del sueño te fuiste a confiarte al Dios que habla en lo hondo: míranos con misericordia y concede a nuestro corazón un descanso verdadero.
Atiende, santo del recogimiento, la carga de nuestras cavilaciones: los cuidados que nos persiguen como sombras, las incertidumbres que agitan la mente, y todo temor que pretende robar la paz; deposítalo en las manos de Aquel a quien serviste en la obediencia.
Haz que esta noche, al cerrarse el día, se aquiete nuestra imaginación y se ordene el pensamiento; que el Espíritu nos visite con un sosiego sereno, y que, mientras el cuerpo duerme, el alma aprenda a decir: “Señor, Tú conduces”; así el mañana nazca en nosotros con esperanza.
Renueva en nuestra casa la paz que sobrepasa el juicio humano, y, por tu intercesión, alcánzanos una confianza humilde y luminosa: que ninguna preocupación nos secuestre, y que toda inquietud se transforme en oración, como ofrenda silenciosa ante el Trono del Altísimo.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Mateo 11:28