Oración a San José Dormido
"Que el sueño del Justo nos infunda serenidad inquebrantable."
¡Oh, sublime custodio de los sueños divinos, San José, escogido por la Santa Providencia para recibir los secretos del Altísimo en la quietud nocturna! Nuestro espíritu se acerca a Ti con reverencia, buscando refugio en la calma de tu descanso bendecido.
En esta era turbulenta, permite que nuestro corazón encuentre consuelo en la moderación de tus sueños, allí donde Cristo habitaba en amor y obediencia sublime. Enséñanos a echar toda preocupación y angustia a tus pies, confiados en que tus vigilias entre sueños disipan toda sombra que cubre nuestras almas.
Cobíjanos, bondadoso protector, en la serenidad que otorga tu manto paternal. Que al igual que tú, despertemos fortalecidos, valientes ante las pruebas, y capaces de dormitar en la paz del justo cada noche.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Mateo 1:20