San José Dormido

Súplica al Protector del Sueño Divino

"Que en tu sueño habite nuestra tranquilidad eterna."

Súplica al Protector del Sueño Divino

Oh, San José, ensueño celestial de la divina voluntad, quien en sagrado reposo encontró gracia ante el Creador, a ti acudimos, peregrinos de inquietud, buscando el refugio de tu paz profunda. En el rocío del alba, donde las oraciones se entrelazan con el resplandor de tus sueños, te imploramos que nos procures el descanso verdadero, aquel que libera la mente del asedio de tribulaciones.

Te pedimos, santísimo custodio del Niño Divino, que en la sombra de tu descanso apacigües nuestras tormentas interiores, transformando murmullos de desesperanza en susurros de esperanza. Duerme tú en nuestra vigilancia, y despierta en nosotros la certeza de que el Cielo vela sobre nuestras inquietudes, para que la serenidad sea la vigilia de nuestra alma.

Concede, glorioso protector de la Sagrada Familia, que al ofrecerte nuestras cargas en el sueño reparador de tu gracia, encontremos el equilibrio perdido, el sosiego que trasciende la comprensión terrenal. Que la voz de tus sueños narre a los cielos nuestras súplicas, y que el eco de tus sueños conceda a nuestros corazones el don del reposo en comunión perpetua con la paz divina. Por los siglos de los siglos, Amén.

Salmos 127:2