San Judas Tadeo

Súplica a San Judas Tadeo en los Abismos de la Esperanza

"Que en el umbral del desaliento, tu luz resplandezca."

Súplica a San Judas Tadeo en los Abismos de la Esperanza

Oh glorioso San Judas Tadeo, celeste protector en las horas de angustia indecible, tesoro inefable para quienes el mundo ha olvidado y el silencio ha devorado, a ti nos dirigimos con corazón contrito y almas anhelantes de esperanza. Tú, que te yergues como faro luminoso en las tempestades del espíritu, escucha las súplicas de aquellos que habitan en el confín de la desesperación y clama por ellos ante el Trono Altísimo.

Abriga con tus manos llenas de bondad las almas abatidas que claman por liberación en el eco de sus noches más oscuras, y abre las puertas de la misericordia divina para que, por obra de tu intercesión, los imposibles que las asedian se conviertan en testimonios vivos de fe resucitada. Que en los insondables abismos del desánimo florezcan milagros de amor y paz, cual jardines celestiales, a través del poder que te ha sido conferido por el Todopoderoso.

Sufragán valiente de las causas imposibles, entretela nuestra falta de creencia con la textura prominente de la certeza celestial, dispón en nuestro sendero las huellas de una fe inconmovible que nos guíen hacia los prados eternos de la divina providencia. Que nuestros suspiros se eleven a los Cielos en alabanza sublime, y nuestras lágrimas devengan en joyas brillantes de gratitud inagotable.

Por los siglos de los siglos, Amén.

Santiago 5:15