Oración a San Judas Tadeo en el Tiempo de la Agonía de la Esperanza
"Que tu luz disipe las sombras de la desesperación."
¡Oh Glorioso San Judas Tadeo, pilar perenne de la Esperanza en el valle de las tribulaciones! Tu nombre resuena en cada eco de corazones abatidos, cual faro de guía en la tormenta de las aflicciones humanas. Tú, llamado por la gracia divina para ser custodio de los abandonados, atiende la súplica de quienes te invocan con fervor en medio de la desesperación.
Apóstol del Amado, en esta hora llena de incertidumbres, suplicamos a ti con corazones abiertos y ojos de fe, para que intercedas ante el Excelso con un amor que trasciende las fronteras de lo conocido. Concede la paz a nuestras mentes inquietas y la fortaleza para que, enfrentando el abismo de lo irremediable, hallen nuestros pies el sendero que lleva a la claridad y a la superación, como el agua que corriendo, nunca cesa su flujo.
Portador del milagro en los más oscuros desiertos de la vida, confiamos que, bajo tu amparo, se obren maravillas en las almas que claman a ti. Decreta, Santo Bienaventurado, que la fe se revitalice cual árbol seco que ve nacer sus brotes al inicio de una nueva primavera, y que en todos los casos donde el hombre pierde su fe en lo terrenal, encuentren tu mano amiga que los empuje hacia la magnitud inexorable de la divina providencia.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Santiago 5:16