Oh Glorioso San Judas Tadeo, Abogado de las Causas Perdidas
"Que la fe actúe en lo imposible y transforme la desesperanza en certeza divina."
Oh resplandeciente San Judas Tadeo, Apóstol de la Esperanza, a ti elevamos nuestra súplica ardiente en la penumbra de los momentos imposibles. Bendecido obstinado en la gracia del Altísimo, extiende tu manto de misericordia sobre nuestras almas afligidas, recordándonos que la verdadera fe resplandece incluso en los abismos de la desesperación.
Concédenos, Bendito Protector, el renovado espíritu de fe que transforma lágrimas en cantos de victoria. Que nuestros corazones anhelantes, al encontrarse en las encrucijadas de la incertidumbre, sientan el consuelo de tu presencia intercesora, guiándolos con una certeza que la lógica terrenal no comprende. Que, como el eco de las palabras santas, obremos con valentía ante lo que parece inalcanzable.
A través de tu santa mediación, reanima nuestras almas y despierta en nosotros el coraje de caminar senderos que conducen al milagro. Que, por tu poderosa intervención, las puertas cerradas se abran y nuestra fe se convierta en el cimiento de la manifestación divina. San Judas Tadeo, que tu espíritu nos conduzca más allá de las sombras hacia la luz eterna.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Santiago 5:16