San Judas Tadeo

Oh, Glorioso San Judas Tadeo, Faro de Esperanza Inquebrantable

"Que en la penumbra del desespero, tu luz de esperanza nos guíe."

Oh, Glorioso San Judas Tadeo, Faro de Esperanza Inquebrantable

Oh, sublime San Judas Tadeo, apóstol y mártir, quien en la gloria del Señor hallaste refugio eterno, acógenos bajo el manto de tu intercesión poderosa. A ti, que nosotros, errantes de esperanza, elevamos nuestras voces turbadas, suplicando tu mano guía en las más oscuras de las sendas.

Oh, bienaventurado defensor de los casos imposibles, en este peregrinaje que la vida nos impone, cuando la desesperanza parece asomar como un espectro inevitable, enciende el farol celestial que disipa las sombras del infortunio. Susúrranos, te rogamos, al oído del alma, el consuelo que fortalece y la fe que nunca pierde su trono en el corazón.

En tu inquebrantable fe activa, permítenos, oh excelsa fuente de fortaleza, encontrar la esperanza divina, donde el mundo ve sólo abismo. Que en nuestro llamado angustiado, tu nombre sea la llave que abre las puertas cerradas por la duda y la incredulidad. Bondadoso San Judas, no olvides que por aquellos que en el abrazo de lo imposible luchan, tu intervención conmueve los cielos.

Por los siglos de los siglos. Amén.

2 Corintios 1:8-10