Intercesión Imperturbable ante la Adversidad
"Oh Santo Solícito, ilumina el sendero de aquellos en tribulación con la serenidad de la esperanza."
Oh glorioso San Judas Tadeo, faro resplandeciente del santo socorro en la tormenta de nuestras tribulaciones, a ti acudimos con reverencia, como a un amigo cercano en quien se encuentra abrigo en medio del desasosiego. En ti, portador de la llama divina que no se extingue, depositamos nuestras súplicas, sabiendo que en tu intercesión hallamos un refugio solícito y seguro ante todas las contiendas del alma.
Bendice, oh venerado apóstol, nuestras inquietudes que se elevan como incienso en la ofrenda de la oración; disipa con tu gracia las sombras impenetrables que se ciernen sobre nuestra carne vulnerada, y transmuta nuestro desaliento en esperanza vibrante. Concede a cada lágrima amarga la dulzura de tu toque sanador y permite que nuestros corazones encuentren paz en el amor incólume del Altísimo.
Que por tu mediación, Santo mártir del amor incansable, el eco de nuestras súplicas llegue ante el trono celestial como melodía grata, y en la plenitud del tiempo, recibamos la justicia divina con la cualidad de lo eterno. En este fervoroso acto de devoción, nos encomendamos a tu intercesión segura y poderosa, tal como el amanecer anuncia la llegada del nuevo día.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Santiago 5:16