Súplica al Guardián de la Providencia para la Juventud
"Que tus caminos sean sendas de luz inmarcesible para ellos."
¡Oh, Celestial Contemplador de las Almas Jóvenes!, a Ti elevamos nuestras voces raudas para que, en Tu infinita sapiencia, extiendas Tus manos protectoras sobre nuestros hijos. Concédeles la fortaleza de espíritu para resistir las tentaciones de este mundo alucinante y el discernimiento necesario para escoger siempre lo bueno y lo justo.
Te imploramos, Guardián de lo Efímero y lo Eterno, infunda en sus corazones la llama incorruptible de la fe, aquella que no titubea ante el vendaval de la duda, y encamina sus pasos por la senda del recto proceder. Como un faro en la tiniebla, sé para ellos la estrella que oriente su navegar, evitando los escollos de la maldad y la desesperanza.
Concede a sus padres y mentores la sabiduría y la paciencia para ser fieles guías, reflejando en su amor el destello de Tu amor eterno. Que en cada palabra y acto siembren en sus corazones la promesa de Tu palabra, la cual, aun en tempestuosos ríos de confusión, será para ellos una ancla firme, sosteniendo su integridad y propósito.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Proverbios 22:6