Oración para la Guarda de los Hijos
"Refugio sereno en tiempos de tormenta para nuestros amados hijos."
Oh, Altísimo Pastor de Almas, cuya mano férrea y divina no conoce fatiga, te imploramos enderezar tu mirada misericordiosa sobre los hijos que son fruto de nuestras entrañas, templos de nuestra esperanza y futuras luminiscencias en este mundo en sombra. Protégenos bajo el manto de tu inexpugnable providencia, para que ninguna oscuridad o engaño pueda disipar el candor de sus almas, ni desviar el paso de su inocencia hacia abismos de perdición.
Dador Eterno de Sabiduría, en tus inescrutables consejos anhelamos hallar refugio, para inspirar en sus corazones aquel ardiente deseo por la verdad, y un anhelo vehemente por el bien. Dirige, con la luz de tu amor clemente, sus caminos por sendas fecundas en virtud, y agudiza su discernimiento en la hora de la elección, que el mal nunca los seduzca ni confunda su juicio.
Oh, Santísimo Espíritu, que en tu aliento de vida enciendes la llama de la rectitud, te rogamos modelar sus almas con la resistencia de los justos, pero con la suavidad de los puros. Concede a nuestros hijos la armadura de la fe y el escudo del entendimiento, de modo que siempre puedan prevalecer frente a las adversidades del mundo, sosteniéndose valientes en cada prueba de las vicisitudes de la existencia.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Proverbios 22:6