Súplica al Guardián de los Inocentes
"Que el amparo celestial resplandezca sobre nuestros hijos."
Oh Magnánimo Creador, fuente de toda luz y misericordia infinita, mira con benevolencia a aquellos que hemos traído a este mundo bajo tu magni protectorado. Infúndeles sabiduría celestial y rodea sus pasos con tus ángeles custodios, que vean la senda del bien como un río cristalino que fluye ininterrumpidamente hacia la gloria eterna.
En tus manos santas deposita, oh Pastor de toda alma errante, la voluntad de nuestros hijos, para que ante la tentación no caigan y, cual árbol fuerte y sano, sus corazones arraiguen en terrenos fértiles de virtud y rectitud. Otórgales la fortaleza para discernir entre lo que lleva al desvelo con tus celestiales riquezas y lo que se desvanece en las sombras del fervor efímero.
Dios protector, escudo de los corazones inocentes, extiende sobre nuestra descendencia la cobertura de tu amor eterno. Que, como estrellas guiadas por la brújula de la esperanza y la fe, nunca se aparten del destino que reservaste para ellos, así logren hallar la plenitud, no en las cosas terrenales, sino en el regocijo perpetuo de tu abrazo paternal.
Por siempre y por toda la eternidad, amén.
Isaías 54:13