Oración al Divino Amparo de los Hijos
"Que la luz del Altísimo resplandezca en el camino de nuestros descendientes."
Oh, Padre Creador de todas las luces celestiales, tú que con tus manos modelaste el barro de la Tierra y de tu aliento insuflaste vida, inclinamos nuestro corazón ante ti en esta sagrada invocación. A ti clamamos, fuente infinita de sabiduría y amor, para que los rayos de tu gracia desciendan sobre nuestros hijos.
Concedeles, Señor eterno, en cada jornada salpicada de perturbaciones y tentaciones, la fortaleza de mantenerse firmes en la virtud y la verdad. Aparta de ellos, oh Divino, las silbantes asechanzas del maligno y rodea sus pasos de ángeles guardianes que, como escudo infalible, desbaraten las sombras enemigas.
Conduce, Padre de todo consuelo, a nuestra amada descendencia por caminos de justicia y paz. Que el resplandor de tu iluminado rostro sea su guía en los valles oscuros, fluyendo en sus corazones el consuelo que sólo de tu amor se desprende. Custódialos por siempre, Señor, y haz que florezcan como cedros a la orilla de tus aguas vivas.
Por quien vive y reina, siglos interminables de gloria. Amén.
Salmo 127:3