Súplica al Amparo del Divino Obrero
"Que cada labor sea bendecida con el favor de lo alto."
Oh Primordial Artífice de la Creación, que al hombre dotaste del don del trabajo para ennoblecer su día a día, te saludamos en este presente crepúsculo buscando en Ti la fuente del bienaventurado sustento.
En tus divinas manos encomendamos nuestros faustos empeños y pedimos que las puertas del empleo digno se abran ante nosotros como tempranas flores bajo la aurora, para que, con dignidad y rectitud, el fruto de nuestro esfuerzo sea sacramental sustento de nuestras almas y hogares.
Imploramos constancia y sabiduría para transitar este camino de arduos recorridos; que la estabilidad sea como sólido roble en nuestras vidas, y el éxito no sea mero destello efímero, sino luz perenne que ilumine nuestras obras con santidad y devoción.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Proverbios 16:3