Virgen Desatanudos

Oración del 4 de abril ante la Virgen Desatanudos

"Que tu misericordia desate mis nudos y ordene mi corazón."

Oración del 4 de abril ante la Virgen Desatanudos

¡Oh Virgen María, Desatanudos dulcísima, aurora de ternura y remedio de los afligidos!

Concede que, ante los lazos invisibles de mi vida—deudas que oprimen, incertidumbres que fatigan, tareas que me desbordan—yo no permanezca encadenado a la ansiedad, sino que confíe tu mano maternal sobre cada enredo, hasta que el orden nazca donde reinaba el tropiezo. Purifica mi mirada para discernir caminos justos, y sé para mí consuelo cuando falte el pan, lucidez cuando escasee el tiempo, y fortaleza cuando el trabajo pese como yugo.

Desata también los nudos del afecto: heridas antiguas, resentimientos callados, miedos que endurecen la voz y la promesa. Toma mi corazón en tu escuela de silencio y de amor, y convierte mis tropiezos relacionales en reconciliación fecunda; donde hubo distancia, siembra cercanía; donde hubo orgullo, engendra humildad; donde hubo ruptura, renueva esperanza serena. Haz que aprenda a amar con paciencia, y que la paz habite en el hogar, en el diálogo y en la conciencia.

Guíame en lo laboral y cotidiano: rige mis decisiones, ilumina mis gestiones, endereza mis pasos cuando la prisa oscurezca el juicio y el cansancio apague el entusiasmo. Concede prudencia en el servicio, perseverancia en el deber, creatividad en la escasez y rectitud en las cuentas; y si el conflicto llama a mi puerta, haz que yo lo enfrente con caridad firme, sin violencia interior ni desaliento exterior.

Por los siglos de los siglos, Amén.

Apocalipsis 12:1