Invocación a la Virgen Desatanudos
"En tus manos encuentras el orden de nuestras vidas."
Oh excelsa Virgen María, Desatanudos celestial, a Ti acudimos con devoción profunda, reconociendo en Tu gracia el poder de liberar las ligaduras que atan nuestras almas. Tú, que recibiste la encomienda del Altísimo y no vacilaste en aceptar el más sagrado de los destinos, contempla nuestras vidas entrelazadas por problemas y tensiones. De tus manos manan ríos de compasión, allí donde nuestros lazos se han confundido en un maraña de preocupación y penuria.
Interceda, oh Madre Dulcísima, por aquellos cuyos días transcurren bajo la sombra de la incertidumbre económica. Inspira con Tu sabiduría divina aquellos menesteres que parecen impasibles ante nuestra mirada terrenal. Infunde en nuestro corazón la paz que se encuentra al saber que Tus manos delicadas y fuertes están desatando con paciencia cada nudo que obstruye nuestra prosperidad y bienestar. Concede que los frutos de nuestro trabajo sean dignos y justos, bajo Tu maternal amparo.
Rogamos también por Tu intervención en nuestras relaciones amorosas y fraternales, oh Reina de la Paz. Desenmaraña, te rogamos, las tensiones y malentendidos que hieren nuestros vínculos, renueva nuestro amor y confianza, y abre nuestros ojos para ver la bondad en cada uno de nuestros hermanos. Que el amor que Tú llevaste al mundo sea el faro que guía nuestras relaciones hacia la reconciliación y la armonía.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Lucas 1:38