Oración a la Virgen Desatanudos
"Reina de la misericordia, haznos libres de cadenas invisibles."
Oh, Augusta Señora, María Desatanudos, a Ti acuden nuestras almas sedientas, pues en Tu excelsa benevolencia hallamos descanso de las tribulaciones que la mundana vida nos presenta. En estos días de incertidumbre y penurias, sé Tú la estrella que ilumina el sendero de la paz, y la mano maternal que disipa las sombras abrumadoras de nuestro presente.
Divina Intercesora, contempla benignamente nuestras súplicas, deshaciendo con tu manto bondadoso los nudos de la falta y la necesidad. Permite que, bajo tu proteção, el sustento no falte nunca en nuestras mesas, que los recursos prosperen y nuestras labores se vean siempre colmadas de frutos abundantes que reflejen Tu avasalladora generosidad.
Oh, Madre de Gozosa Pureza, en la intrincada red de la vida afectiva, donde los lazos a menudo se tensan y las lenguas se entrampan, ayúdanos a encontrar claridad y entendimiento. Que bajo Tu manto curativo, los dolores del corazón se transformen en himnos de alabanza, y que toda relación se eleve a la perfección del amor divino que en Tu vientre nos regalaste.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Isaías 58:6