La Magnífica

La Magnífica Alabanza al Altísimo

"En la humildad se revela la grandeza del Señor."

La Magnífica Alabanza al Altísimo

Oh, excelsa Señora de los cielos, bajo cuyo canto se tejen los telares de la gracia divina, te saludo con reverencia en esta jornada de luminosa contemplación. Enséñame a cantar como tú, el Magníficat de eternas alabanzas, para que mi alma engrandezca al Señor, reflejando en su humildad la infinita misericordia de su amor.

En el refulgir de los amaneceres siderales, derramo ante el trono del Altísimo la gratitud profundamente sentida por las maravillas que en los pequeños testimonios de la vida cotidiana se nos manifiestan. Haz que mis palabras sean un eco sincero de la magnificencia perdida en los grandes vacíos del mundo, para que juntos seamos consagrados por el aliento divino que sopla generoso sobre la tierra.

Otorga a mi corazón la claridad para ver en los humildes corazones, los portadores genuinos del tesoro celestial. Que cada acto de caridad y cada gesto de amor puro resuene como un testimonio inquebrantable del favor infinito, tendiendo puentes de celestial júbilo entre las criaturas que buscan con ansias la paz y el gozo de Tu realeza.

Por los siglos de los siglos, Amén.

Lucas 1:46-48