El Magníficat: Himno de Humilde Gratitud
"Mi alma exalta con gozo las maravillas que el Señor, en su infinita misericordia, ha obrado en los humildes."
Oh, Altísimo Señor del cielo y de la tierra, reconocer de nuestras almas la grandeza de tus obras: cómo los cielos narran tu gloria y el firmamento proclama la obra de tus manos. Con honda humildad te cantan nuestros corazones, pues has depositado tu mirada en los pequeños de espíritu y en ellos has elevado alto tu poder.
Bajo la sombra de tu misericordia, nos postramos en humilde adoración; nuestra gratitud fluye incesante como un río que brota de tus manantiales de gracia, pues tú, Omnipotente y Eterno, has derribado de sus tronos a los soberbios y has enaltecido a los menesterosos con tus prodigios. Que nuestras voces sean un eco continuo de alabanza, reflejando la celestial sinfonía que en tus dominios resuena.
Tú, que transformas el corazón endurecido y lo moldeas cual alfarero a su vasija, guianos para que seamos receptáculos puros de tu amor y bondad; agradecemos al Creador cada don y cada soplo concedido a nuestro existir terrenal, y con fervor imploramos la llama de la fe para iluminar nuestro sendero. En ti depositamos toda esperanza, confiando en la promesa de tus bendiciones eternas.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Lucas 1:46-49