Albor de la Consagración
"Que tu luz inaugure mi jornada y mi corazón aprenda a obedecer al Bien."
Santo Dios, Trinidad Beatísima, acoge el primer aliento de esta mañana y ordena mi vida bajo la sombra serena de tu Rostro.
Padre de misericordia, te ofrezco el inicio de esta jornada como hostia viva: santifica mis pensamientos, purifica mis intenciones y haz que toda intención, aun la más secreta, se incline hacia tu voluntad como la flor hacia el sol.
Señor Jesucristo, Camino y Verdad, imprime en mis labios palabras de caridad y en mis manos obras de justicia; guía mis pasos por senderos de paz, rompe la trampa del ego y reviste mi corazón con tu paciencia, para que sirva sin estrépito y ame sin cálculo.
Espíritu Santo, Consolador, enciende en mí la fe naciente de la hora presente: fortalece mi esperanza cuando decline el ánimo, sostén mi alma en la tentación y concede a mi vigilancia una luz limpia, para que hoy se cumpla en mí tu designio y yo camine como testigo de tu amor.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Salmos 5:4