Mañana

Consagración del Primer Aliento

"Que el alba nos encuentre bajo la mirada de Dios."

Consagración del Primer Aliento

¡Oh Cristo, Sol verdadero que inauguras el día con tu luz indeclinable, recibe mi primer aliento y ordena mi corazón desde el umbral del alba!

Te suplico, Señor, que esta jornada nazca en mí como un acto de consagración: que mis pensamientos sean limpios, mis decisiones rectas y mis palabras llevaderas como bálsamo; aparta de mi ruta toda sombra de descuido, y enciende en mi interior la obediencia gozosa a tu voluntad. Que el trabajo y el descanso, el cansancio y el gozo, se hallen santificados por tu presencia, y que nada se me vuelva indiferente a la gracia.

Concédeme, Padre misericordioso, ser instrumento dócil de tu paz: endereza mis afectos cuando se inclinen, fortalece mi voluntad cuando vacile, y libérame de toda prisa que empobrece el alma. Haz que, al encuentro de los hermanos, florezca en mí la caridad paciente; que no responda al mal con dureza, ni congele la esperanza; y que tu Espíritu me revista de mansedumbre, para que mi vida proclame tu ternura sin estridencia.

Por la intercesión de tu providencia, guarda mis pasos a lo largo de esta jornada que comienza hoy, 3 de abril de 2026; protege mis proyectos, ilumina mis límites, y conviérteme en testigo vivo del Evangelio en lo cotidiano. Si el día trae prueba, ciñe mi ánimo con fortaleza; si trae alegría, enséñame a agradecer; y al final, reúne mi interior en acción de gracias, como la luz que regresa a su fuente.

Por los siglos de los siglos, Amén.

Salmos 5:4