Súplica al Guardián de nuestras Proles
"Que cada paso de sus vidas sea iluminado y resguardado por la eterna presencia divina."
Oh bienaventurado Custodio de nuestras linajes, cuyos ojos nunca duermen ni parpadean, te imploramos humildemente que extiendas tu manto de protección sobre las frágiles sendas de aquellos que de nosotros brotan, para que encuentren en cada esquina de sus vidas la antorcha de tu sabiduría y el escudo de tu justicia.
Preserva, Señor de las Alturas, el corazón inocente de los jóvenes que crecen bajo nuestros cuidados, librándoles de las sombras que acechan en toda esquina del camino terrenal. Concédeles la fortaleza de resistir las seducciones del mundo, así sus pies no se desvíen de tus senderos venerables.
Infunde en sus almas, Oh Creador de la Verdad, un espíritu firme y una mente clara, para que cada decisión que tomen esté entramañada en tus preceptos divinos, y sean guiados por el fulgor inextinguible de tu eterna bondad.
Por los siglos de los siglos, Amén.
Salmos 121:7