Súplica a la Virgen Desatanudos
"En el hálito de la fe, hallamos consuelo ante lo imposible."
Oh Mater celestial, Desatanudos inmortal, en quien la claridad derrama su luz sobre los enredos de nuestra existencia; dirige Tu compasiva mirada hacia el confuso ovillo de nuestras tribulaciones y, con manos llenas de gracia, deshace los nudos que nos atan el espíritu y el corazón.
Despierta en nosotros el santo fervor de reconocer Tus prodigios en medio del caos de lo material; que seamos capaces de contemplar tu intercesión en las cuentas que no cierran, en los roles laborales que opacan nuestro ser, y en las relaciones que yacen rotas, de modo que todos nuestros problemas sean tocados por el bálsamo vivificador de tu amor.
Guíanos, Virgen preclara, por los senderos de la paz inagotable y permítenos descansar en la beatitud del propósito con el cual fuimos llamados, que ninguna carga sea tan pesada ni tan compleja, que no pueda ser aliviada por la doxología de tu desatada benevolencia y sabiduría.
Por los siglos de los siglos, amén.
Lucas 1:37