Virgen Desatanudos

Oración a María, la Desatanudos

"Oh, Sagrada Virgen, en tu gracia encontramos el sosiego que deshace nuestras ataduras."

Oración a María, la Desatanudos

Oh Madre celestial, Señora de la templanza y del remedio, Tú, que en el divino fulgor del cielo radiante despliegas tu manto de misericordia sobre el orbe, imploramos tu presencia benevolente. Desciende e infúndenos la paz que rompe las cadenas invisibles de nuestros afanes y angustias cotidianas.

En esta hora indecisa de nuestras vidas, cuando el peso de los problemas económicos y la aridez del desafecto amenazan con sofocar nuestras almas, alzamos nuestra plegaria hacia Ti, Virgen desatadora de nudos. Concede que tus gráciles manos, benditas y santas, dispersen las marañas de preocupación que ensombrecen nuestros días, restaurando en nuestros corazones el gozo y la estabilidad.

Con piedad celestial, dirije tu mirada hacia el tumulto de nuestros empeños laborales, y permite que con tu sabiduría colmes de inspiración nuestras acciones, purificando nuestras intenciones para que el trabajo se torne en instrumentum pacis. Que todo lo hagamos con gratitud, guiados por tu sabiduría eterna para alcanzar el éxito que sea luz para otros.

Por siempre y para siempre, Amén.

Juan 2:1-5