Virgen Desatanudos

Oh Madre Calma de la Concordia Desatada

"Que los nudos terrenales se desaten bajo tu manto de gracia, oh Virgen Santísima."

Oh Madre Calma de la Concordia Desatada

Oh Virgen Santísima, Desatanudos del Universo, a cuyos pies convergen las ansiedades del alma y los quebrantos del corazón, escucha el clamor de tus hijos que, con devoción anhelante, imploran tu sublime intercesión en el ámbito de las tribulaciones diarias. Extiende, Soberana y Reina de Cielos, tu manto sagrado sobre nuestros trabajos y desafíos, ahuyentando las sombras de la desesperanza e infundiendo claridad en cada paso incierto.

Con infinita confianza, acudimos a ti, llaves abierta de consuelo, ante los escollos que obstruyen el camino de nuestras vidas laborales. Imploramos que, con tu celestial oficio, liberes los lazos que atan el progreso material y de espíritu, proporcionando así el sustento necesario para nuestras familias y forjando maravillas de abundancia a partir de situaciones estériles.

Oh benévola intercesora, en ciégate de ser azul, te suplicamos deshagas tambien las marañas emocionales que nos impiden sentir el amor puro y sereno, libre de ardores y dudas, que abre verdaderos cauces de entendimiento y armonía en nuestras relaciones más íntimas y queridas. Desenreda, Amantísima Madre, cada hilo de discordia, y permítenos experimentar el gozo supremo del amor tal como fue ideado en la eternidad.

Por los siglos de los siglos, en la paz y la certeza de tu amor, Amén.

Isaías 58:11